En CMC vivimos la diversidad: los empleados de nuestras cinco sedes en Alemania, España, Francia y Turquía trabajan codo con codo todos los días. La etnia, el sexo, la edad, la orientación sexual, las características físicas o las creencias religiosas de las personas son irrelevantes para nosotros.
Nuestra fuerza reside en nuestra diversidad, porque sólo juntos podemos alcanzar nuestros objetivos. Gracias a la diversidad de competencias, experiencia y perspectivas que cada uno aporta, estamos bien equipados para afrontar nuevos retos y superarlos juntos. Sigue siendo una tarea importante derribar barreras y prejuicios y allanar así juntos el camino hacia un futuro lleno de color.